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Espacios públicos

- 41413_118118200611114.jpgDesde la entrada en vigor de la Ley 5/1995, de 6 de abril, del Principado de Asturias, de promoción de la accesibilidad y supresión de barreras en los ámbitos urbanísticos y arquitectónicos y el posterior Reglamento, el Ayuntamiento de Gijón fue tomando de manera inmediata la adopción de las medidas oportunas para su rápida aplicación a fin de conseguir que, los itinerarios peatonales a lo largo y ancho de la ciudad, fuesen accesibles en la mayor brevedad de tiempo posible.

Así, todos los proyectos y obras de urbanización realizados por el Ayuntamiento desde esa fecha se llevaron a cabo teniendo en cuenta la citada normativa, al igual que el desarrollo de las distintas figuras urbanísticas realizadas por los particulares. Simultáneamente se pusieron en marcha planes de carácter anual destinados en concreto a la eliminación de barreras en el viario municipal.

Desde entonces, no sólo el diseño del viario público, sino todo su amueblamiento y diferentes equipamientos tales como arbolado, bancos, papeleras, bolardos, farolas, semáforos, señalización, etc., fueron situados o diseñados de forma que permaneciesen las condiciones de uso y accesibilidad definidas conforme a la norma.
Por otra parte, equipamientos tales como marquesinas para paradas de autobús, aseos públicos y fuentes se han diseñado y colocado, de forma que sean accesibles para las personas con discapacidad.
Los aparcamientos ejecutados y/o en ejecución tanto en superficie como subterráneos están dotados de plazas destinadas al uso exclusivo de vehículos para personas con movilidad reducida en la proporción que establecen las normas.

En la actualidad ha comenzado la aplicación de la Orden VIV/561/210 de 1 de febrero por la que se desarrolla el documento técnico de condiciones básicas de accesibilidad y no discriminación para el acceso y utilización de los espacios públicos urbanizados, que reúne condiciones aún más restrictivas que la normativa autonómica.

Por lo que respecta a los edificios municipales (edificios representativos, administrativos, lúdicos, de servicios, culturales o deportivos), todas las intervenciones de rehabilitación como de obra nueva, han tenido como objetivo la plena accesibilidad de los mismos utilizándose criterios, siempre que ha sido posible, de integración de las personas con discapacidad procurando que todos los espacios, servicios y accesos sean de uso compartido y no segregado.